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La conversión de los terrenos del Puerto de A Coruña en parte integrante de la ciudad supone una oportunidad única para la transformación de ésta en un lugar más habitable, con un crecimiento ordenado combinado con grandes zonas verdes y de esparcimiento. Es una gran ocasión para lograr la recuperación de un borde litoral muy degradado, crear nuevos equipamientos –algunos de ellos únicos en su categoría– y apostar por el I+D+i y la potenciación del sector pesquero e industria relacionada. De este modo se contribuye a hacer de la ciudad del futuro un lugar más amable con sus ciudadanos, más respetuoso con el medio ambiente, más atractivo para el turismo y más interesante para la implantación de nuevas actividades económicas.
Porto Aberto supone la creación de 175.000 m2 de nuevas áreas verdes, repartidas en cinco grandes parques (Parque Central, Parque do Castelo, Campo da Feira, Jardines del Mar y Atrio da Cidade) e innumerables rincones ajardinados y con arbolado. El espacio para el peatón tiene un protagonismo destacado en la propuesta, con varios corredores peatonales (San Diego y Puerto Petrolero), amplias zonas recreativas (Muelles de Batería y Calvo Sotelo), nuevos paseos litorales (Muelles de Batería, Calvo Sotelo, Palloza, San Diego y Petrolero, y Dique “Alexander von Humboldt”; un total de 2,9 km) y un corredor verde muy especial a lo largo del Río Monelos. También se extenderán las aceras sobre áreas actualmente ocupadas por calzadas (Plaza de Ourense, Avenidas de Linares Rivas y Primo de Rivera), transformándolas en amplios bulevares y creando otros nuevos (Bulevar de San Diego).
Esta transformación será posible gracias a varias actuaciones que permitirán reorganizar el tráfico rodado mejorando la movilidad. Las problemáticas intersecciones de la Plaza de Ourense y de la Avda. de Alfonso Molina con Linares Rivas se modifican para facilitar la circulación, evitando obras de coste elevado como soterramiento de viales o cruces a diferentes niveles. Otras intervenciones orientadas a optimizar la movilidad son la creación de un carril de servicio en Avenida del Ejército, varios carriles bici segregados, la instalación de nuevos aparcamientos disuasorios y la conexión de la ciudad con el área metropolitana mediante un servicio ferroviario de tipo tren-tram utilizando las vías existentes, que evitarán diariamente el acceso de miles de vehículos al centro de la ciudad. En un futuro más alejado se prevé el enlace del tren-tram con un servicio de tranvía que conectará con la Estación Intermodal de San Cristóbal y el resto de la ciudad.
Los usos portuarios se mantendrán en la Dársena Pesquera de Oza, en el Muelle de Linares Rivas con la Lonja pesquera, en el Muelle del Este –donde se agruparán todos los operadores y mayoristas pesqueros– y en el Muelle del Centenario, que se convertirá en la nueva Terminal de Contenedores. El resto de terrenos portuarios se desafectará y tendrá principalmente usos públicos, y también en parte privados para así financiar la transformación de toda el área. Además, los bordes marítimos de los Muelles de Trasatlánticos y Calvo Sotelo se reservan para cruceros.
El patrimonio existente en el área de estudio no sólo se respetará en su totalidad, sino que también se dignificará respecto a su situación actual, a la vez que se crearán nuevos equipamientos deportivos, culturales y científicos, que permitirán mejorar la calidad de vida de la ciudad. Al mismo tiempo se recuperan elementos patrimoniales y se generan nuevos elementos icónicos. De este modo también se potenciará el turismo en general y el tráfico de cruceros en particular.
Estos retos se lograrán mediante múltiples intervenciones, algunas muy grandes y otras más pequeñas, pero no por ello menos relevantes, en los ámbitos de la movilidad, de la recuperación del patrimonio, la creación de nuevos parques y zonas peatonales, y la implantación de equipamientos con usos espectaculares, evitando infraestructuras redundantes. Todo ello se realizará siguiendo un cuidadoso plan de transformación que permitirá el aprovechamiento de toda el área desafectada desde casi el momento inicial.
La siguiente tabla recoge algunos de los datos y cifras más significativos de la transformación urbana propuesta en Porto Aberto:
Movilidad
Sustitución de la intersección a desnivel de Linares Rivas por un cruce a nivel mejor organizado
Reorganización del tráfico de Plaza de Ourense mejorando la movilidad a y desde el túnel de la Marina
Conexión del centro de la ciudad con el área metropolitana, universidad y principales polígonos industriales con un servicio ferroviario urbano y de cercanías operado con tren-tram
Intercambiador Central de trasbordo entre distintos medios de transporte público (tren-tram, buses urbanos y transporte metropolitano) en la Plaza de Ourense
Estación Marítima en el Muelle de Batería para transporte en el Golfo Ártabro
Construcción de 3,7 km de nuevos carriles bici segregados
Aparcamientos disuasorios temporales en el Puerto Petrolero. Posteriormente aparcamientos permanentes en los accesos a la ciudad, pero fuera de ésta
Usos del suelo
Zonas verdes 175.000 m2 (50%)
Áreas peatonales 45.000 m2 (13%)
Viario 32.000 m2 (9%)
Terreno edificado 60.000 m2 (17%)
Pendiente de asignación 41.000 m2 (12%)
Actuación Total 353.000 m2 (100%)
Uso superficie construida
Equipamientos públicos 90.000 m2 (35%)
Sectores terciario y cuaternario 45.000 m2 (18%)
Residencial 120.000 m2 (47%)
Total 255.000 m2 (100%)
Principales zonas verdes
Atrio da Cidade 13.000 m2 (50 árboles)
Jardines del Mar 38.000 m2 (120 árboles)
Campo da Feira 4.500 m2 (30 árboles)
Corredor Verde del Río Monelos 7.200 m2 (1500 árboles)
Parque Central 28.000 m2 (800 árboles)
Parque do Castelo 72.000 m2 (500 árboles)
Corredores peatonales
Paseo Litoral en Muelle de Batería 295 m
Paseo Litoral en Muelle de la Palloza 400 m
Paseo Litoral en Muelle de San Diego 550 m
Paseo Marítimo en Muelle Petrolero 600 m
Dique “Alexander von Humboldt” de acceso a la Medusa 290 m
Bulevar en Avda. Linares Rivas 710 m
Bulevar en Avda. Primo de Rivera 400 m
Bulevar en Avda. del Ejército 455 m
Bulevar de San Diego 950 m
Corredor Peatonal de San Diego-Petroleros 800 m
Usos del suelo y esquema básico de movilidad
Atraque de Cruceros
Muelle de Trasatlánticos 484 m
Muelle de Calvo Sotelo Norte + duques de alba 320 m
Muelle de Calvo Sotelo Sur 420 m
Patrimonio
Recuperación de la integridad de las Murallas del Mar
Recuperación de los restos del Castillo de San Diego
Recuperación del carácter insular del Castillo de San Antón
Reutilización de la Lonja del Gran Sol
Reutilización de los Silos de Cementos del Cantábrico
Reutilización y reubicación parcial del Cierre y Puertas del Puerto
Dignificación del antiguo Mareógrafo
Reubicación de la Grúa antigua
Recuperación del Tranvía Turístico
Incorporación de Barcos Clásicos al patrimonio de la ciudad
Equipamientos Singulares
Plataforma de Investigación e Innovación Marítimo Pesquera (PIIMP), en la Lonja del Gran Sol y antiguos almacenes de mayoristas
Éxodo. Museo das Migracións, en los Silos de Cementos del Cantábrico
Ecomuseo Verde de la Energía (EVE), en la Medusa y terrenos circundantes
Museo Ártabro de la Navegación (MAN), en los pantalanes 3 y 4 de Repsol
Lagoa do Porto, en el espacio comprendido entre los Muelles de San Diego y Centenario
Posibilidad de integración del Museo de la Automoción e Historia de la Fundación Jorge Jove
Instalaciones Deportivas
Puerto Deportivo y Escuela Municipal de Deportes Náuticos
Canchas de Tenis
Pistas de Pádel
Base de Paddle Surf, Kayak, etc.
Circuitos biosaludable, running y ejercicio intenso
La desafectación de los terrenos portuarios ocupados por las instalaciones que se trasladan al Puerto Exterior de Punta Langosteira, abre la puerta a integrar en la ciudad este ámbito portuario. Sin embargo, Porto Aberto propone no sólo mantener los usos portuarios en varias áreas, sino mantener el ambiente del puerto en las zonas que cambian de función. Asimismo, se crean nuevos equipamientos no portuarios pero muy relacionados con el sector marítimo-pesquero.
La aplicación de la legislación nacional
de protección de buques y puertos (Código PBIP) y la regulación marítima
internacional (ISPS Code) obliga a la existencia de una separación física entre
la ciudad y los cruceros que recalan en nuestro puerto. Esto se soluciona actualmente en el
Muelle de Trasatlánticos con un cierre metálico que impide aproximarse al
cantil y tiene un importante impacto visual. En el caso del Muelle de Calvo
Sotelo, la seguridad se obtiene mediante el control general de accesos del
espacio portuario, que desaparecerá al recuperarse estos terrenos para uso público.
En Porto Aberto se conjugan la necesidad de seguridad y el uso público de los muelles mediante la interposición de un foso de agua longitudinal en el Muelle de Trasatlánticos y otro foso similar en paralelo a los cantiles del Muelle de Calvo Sotelo, según se muestra en los gráficos. En los extremos se posicionarán puertas que permitan el acceso general al área de atraque cuando no esté ocupada por ningún buque, pero restringirán ese paso cuando estén en uso. De este modo, la mayor parte de los muelles seguirá siendo transitable en ese caso, pero manteniendo la seguridad necesaria para los barcos. Los cruceristas accederán a través de ambas terminales de cruceros, la existente y otra de nueva creación en Calvo Sotelo, que permiten sortear los fosos de agua. También se creará un acceso para autobuses hacia el extremo del Muelle de Calvo Sotelo para recoger a los viajeros que salen en excursiones. En este extremo se mantiene el edificio del antiguo Mareógrafo, aunque ahora sólo sirva de base para distintas balizas, como recordatorio de su uso anterior.
La Terminal de Cruceros de Calvo Sotelo dispondrá de espacio suficiente para ubicar las oficinas de Portos de Galicia. De esta forma se podrá eliminar el actual edificio sito en la Avda. del Puerto, y así abrir el área de los Jardines de Méndez Núñez hacia el Muelle de Batería, enlazándolos con los nuevos Jardines del Mar y mejorando la permeabilidad entre puerto y ciudad en esa zona.
El
aspecto de estos fosos será el de largos estanques, con un diseño mucho más atractivo
que las vallas metálicas actuales. Además, en el Muelle de Trasatlánticos se
podrán instalar fuentes, incluso surtidores robotizados para realizar
coreografías de agua sincronizada con música e iluminación, para hacer un
espectáculo nocturno llamativo, con el fin de incitar a los excursionistas a
prolongar su estancia en la ciudad hasta después de la cena y aumentar el
atractivo de Palexco.
Dos de
las grandes puertas de forja del cierre del puerto, con un grado de protección
que permite trasladarlas, se situarán en los extremos del canal del Muelle de
Calvo Sotelo. A partir del acceso al cantil sur se dispondrá el antiguo cierre alrededor
del aparcamiento de la Lonja de A Coruña con el fin de separarla del viario general
(con una entrada propia y acceso restringido). En este aparcamiento se
plantarán árboles de gran porte y follaje frondoso y perenne con el fin de
ocultar los vehículos y así suavizar la transición entre lonja y ciudad.
A continuación de este tramo restringido, se eliminan las naves situadas entre la lonja actual y la antigua Lonja del Gran Sol, y la ciudad se abre de nuevo al mar a la altura del edificio monumental de la Fábrica de Tabacos y la Plaza de la Palloza. Además, el muelle de mismo nombre tendrá carácter peatonal permitiendo el acceso de los coruñeses y visitantes a este borde litoral, vedado desde hace muchos años. El edificio de la Lonja del Gran Sol será rehabilitado y, junto con otros almacenes del área igualmente restaurados, se convertirá en la Plataforma de Investigación e Innovación Marítimo Pesquera (PIIMP). En ella se desarrollarán actividades de gran interés para el sector pesquero y la industria transformadora, creando una relevante relación entre este centro tecnológico, el puerto y muchas de las empresas implantadas. El Campo da Feira, zona verde contigua al PIIMP, permitirá recuperar las particulares estructuras que constituyen la cubierta de la Lonja de Camiones y darles un nuevo uso inexistente en A Coruña.
Los Muelles del Este y Centenario
mantienen los usos portuarios, por lo que el acceso a esta zona se restringirá
con el traslado de otro tramo del antiguo cierre del puerto. Los operadores y
mayoristas pesqueros actualmente ubicados en terrenos que perderán su uso
portuario se trasladan al Muelle del Este, o a la zona del Muelle del
Centenario más próxima a éste. Se dejará libre de construcciones un corredor
litoral entre los Muelles de San Diego y Centenario, por la posibilidad de que
éste último se pueda desafectar en un futuro y así poder crear un acceso
público sin afectar a las instalaciones pesqueras.
Se recupera el borde litoral completo de
Muelles de San Diego y Petrolero, con un amplio paseo totalmente peatonal. Las
construcciones previstas para la primera línea serán de baja altura (PB+2),
para así evitar sombras en el paseo y, sobre todo, lograr una escala más humana
a lo largo de este corredor peatonal. Estos edificios no tendrán carácter
residencial, sino que serán reservados para sector terciario, principalmente
hostelería en planta baja, y otros servicios en las plantas superiores. El
acceso a estos locales, así como para proveedores y garajes se realizará
exclusivamente por la parte trasera, de modo que el litoral resulte
completamente libre de tráfico.
El área liberada en los Muelles de San Diego y Petrolero, así como en la Estación de Mercancías, es la zona más amplia considerada en Porto Aberto. Por ello, es en ella donde se integran las zonas verdes más importantes, intentando paliar el déficit de parques y jardines de A Coruña, en particular los de un tamaño considerable e integrados en la trama urbana. Además se incorporan centros médicos, sociales y escolares, instalaciones deportivas y otros equipamientos singulares, evitando en todo caso el establecimiento de infraestructuras con usos innecesarios o redundantes.
Porto Aberto conserva el recuerdo del antiguo uso portuario a lo largo de toda la intervención por medio del uso de agua en forma de ríos, canales y estanques. Esa imagen también se mantiene con los barcos con usos hosteleros atracados en la Lagoa do Porto, las grúas en los muelles, el diseño de la Terminal de Cruceros de Calvo Sotelo y, sobre todo, los grandes buques comerciales que constituyen el Museo Ártabro de la Navegación en el principal pantalán petrolero. Además, se mantiene y recupera el patrimonio ubicado en terrenos portuarios, y también se dignifica parte del patrimonio de la ciudad situado en zonas adyacentes como el Castillo de San Antón y las Murallas del Mar con pequeñas intervenciones, o toda la fachada urbana, desde como mínimo la Avda. Linares Rivas hasta Avda. del Ejército, que gana espacio público para el peatón al separar la calzada de las edificaciones.
En Porto Aberto la movilidad de A Coruña se ve mejorada a través de múltiples iniciativas tanto en los terrenos liberados del puerto como en zonas adyacentes.
La zona de las Ánimas verá una gran reorganización espacial para recuperar la traza original de las Murallas del Mar. De este modo, se suprime la rampa de acceso hacia el Baluarte de San Carlos, lo que permitirá que las murallas en esta zona recuperen su integridad. Esta modificación implica variaciones del tránsito de vehículos y peatones y una simplificación del tráfico con el fin de mejorar la movilidad, creando un acceso directo desde el Paseo Marítimo de Orillamar hacia el Túnel de O Parrote, siguiendo el trazado de los raíles del Tranvía Turístico.
El
acceso peatonal se garantizará por medio de un elevador, que ya estaba previsto
junto a la Fundación Luis Seoane pero que podría instalarse en este punto, y
también a través de la Puerta de San Miguel sólo en el caso de que sea posible
la creación de una rampa de acceso, sobrevolando la escalera original
respetando y conservando todos los elementos patrimoniales.
Las líneas
de buses urbanos con final en el Hospital Abente y Lago modificarán ligeramente
su ruta para acceder a través de la calle San Francisco, cuyo pavimento deberá
ser reforzado, hasta el solar del demolido edificio de la Jefatura de Sanidad
Militar, donde se habilitará un espacio para dar la vuelta. La parada término
de las líneas se ubicará en esta misma calle, en el lateral del centro médico y
a la misma cota que éste para mejorar la accesibilidad de personas mayores o
con problemas de movilidad. Con esta actuación se logrará además liberar la
calle San Francisco de todos los vehículos que a diario estacionan
indebidamente en ella.
Se debe
garantizar también el acceso de ambulancias y vehículos privados a la entrada
del centro hospitalario. Los servicios de emergencias pueden emplear las rutas
de circulación restringida de la Marina y O Parrote, pero además se establecerá
un acceso al hospital a través de la Calle Maestranza. Un sistema semafórico
para permitir el tráfico en sentidos alternativos en el tramo más estrecho, con
preferencia de paso en el sentido actual, será suficiente para crear un acceso
para vehículos médicos y particulares exclusivamente al Hospital Abente y Lago.
El cruce
de Plaza de Ourense y la intersección a desnivel de las Avenidas de Alfonso
Molina y de Linares Rivas se modifican totalmente en una actuación conjunta
para así hacerlas más permeables, con un menor impacto visual y con costes muy
contenidos, sin recurrir al soterramiento de viales. Los tráficos en los ejes
Avda. Linares Rivas ➙ Avda. Alfonso Molina y Avda. Primo de
Rivera ➙
Avda. del Puerto son directos, mientras que para otras alternativas será
necesario utilizar las nuevas intersecciones. De este modo la circulación
debería ser más fluida que en la actualidad a la vez que se permiten trayectos
que actualmente son imposibles de manera sencilla: Avda. Arteixo ➙
Avda. del Puerto, Calle Sánchez
Bregua ➙
Avda. del Puerto y Avda. Alfonso Molina
➙
Avda. Primo de Rivera.
Esta actuación también favorece la movilidad peatonal al permitir ampliar la superficie de las aceras en todo el frente urbano afectado. Asimismo, se incluyen carriles exclusivos para bicicletas, patinetes eléctricos y similares, y también en esta misma zona se crea una de las infraestructuras más importantes para la futura movilidad de la ciudad y su área metropolitana: el Intercambiador Central de Plaza de Ourense.
Porto
Aberto plantea un servicio de tren-tram con material rodante adecuado para
circular tanto por el casco urbano como por el exterior de la ciudad. Este
servicio conectará el centro de ésta con su área metropolitana, universidad, hospitales y
algunos de los polígonos industriales más importantes del cinturón urbano
aprovechando los raíles existentes hasta las proximidades de la Plaza de
Ourense, en donde se construirá un apeadero con marquesina que servirá de
estación término. A ambos lados se crearán paradas del servicio de transporte
metropolitano, en sentido entrada a la ciudad para Llegadas y en el sentido
contrario para Salidas, de modo que los autobuses podrán parar ahí a dejar
viajeros, girar en Entrejardines (donde pueden realizar esperas para ajustarse
al horario si es necesario) y volver a parar para recoger viajeros. Asimismo,
se creará también una parada de buses urbanos para poder realizar trasbordos
entre los diferentes servicios de transporte.
A poca distancia del Intercambiador Central, en el Muelle de Batería, se proyecta una Estación Marítima para el transporte de pasajeros a diferentes destinos en la Ría de A Coruña y Golfo Ártabro. De este modo se facilitará la coordinación entre distintos tipos de transporte público.
En el
área de los Muelles de San Diego y Petrolero se ha creado una gran avenida para
prestar servicio al tráfico interior de la zona y al tráfico portuario. El
Bulevar de San Diego discurre a lo largo de las vías ferroviarias, para así facilitar
la integración de éstas. Otro apeadero de tren-tram está previsto en San Diego
para mejorar la integración del nuevo barrio en la ciudad. Hasta ese punto
debería circular una futura línea de tranvía que discurra a lo largo de la
Ronda de Outeiro, conexionando A Coruña en sentido transversal al tren-tram y las
principales avenidas de acceso a la ciudad. Así se enlazarán tanto el nuevo
servicio de cercanías como la Estación Intermodal de San Cristóbal con los
barrios populosos de Agra del Orzán, los Mallos, Sagrada Familia, Ventorrillo y
hasta Los Rosales.
Todas las avenidas con ancho suficiente se convierten en cómodos bulevares con arbolado y amplio espacio peatonal. También se crean carriles de servicio que contribuyen a mejorar la movilidad de dos formas distintas. Por un lado separan el tráfico local, que circula más lentamente realizando giros o buscando aparcamiento, del tráfico de paso, que es más ágil. Por otro lado, este tipo de carriles impiden el estacionamiento en doble fila, tan habitual en las vías amplias de A Coruña y que reduce el número de carriles operativos causando retenciones.
La
creación de aparcamientos disuasorios en el Muelle Petrolero, que
posteriormente se irán sustituyendo por nuevos aparcamientos en posiciones más
exteriores a la ciudad, pueden tener un gran impacto en la movilidad, haciendo
que muchos conductores estacionen aquí sus vehículos y continúen su viaje en
transporte público, ya sea en buses lanzadera o en el servicio de tren-tram
cuando esté operativo. Este sistema ferroviario, la mejor coordinación del
transporte público metropolitano con el transporte urbano, el servicio de
transporte marítimo y la red de aparcamientos disuasorios evitarán diariamente el
acceso de miles de vehículos al centro de la ciudad.
Esta propuesta no sólo
favorece la circulación rodada, sino que Porto Aberto también promueve los
traslados a pie o en bicicleta (y similares), creando grandes bulevares en vías
ya existentes y varios kilómetros de nuevos paseos marítimos y corredores peatonales.
En todas las áreas se contempla también la presencia de carriles bici
segregados del resto de tráficos, así como calzadas compartidas en zonas de
menor tráfico, o zonas de paseo con circulación lenta de los ciclistas y
preferencia del peatón.
Si bien las ciudades ocupan sólo un 2%
del planeta, consumen un 70% de sus recursos naturales y generan emisiones de
carbono en la misma proporción.[1] Por ello, la evolución de
las ciudades hacia un modelo más respetuoso con el medio ambiente resulta
indispensable para combatir eficazmente el cambio climático.
Como se ha indicado anteriormente, y se desarrolla en la sección de Zonas Verdes, A Coruña es una ciudad con una carencia importante de zonas verdes y árboles, con unos ratios por habitante muy inferiores a los recomendados por organismos internacionales. Porto Aberto intenta paliar este déficit con la reserva de amplias bolsas de suelo para la creación de parques y jardines. En particular destacan varios espacios verdes: Atrio da Cidade en las Ánimas; los Jardines del Mar, que prolongan los Jardines de Méndez Núñez hacia el Muelle de Batería; el Campo da Feira, que es un pequeño parque adecuado para realizar actividades en el área de la actual Lonja de Camiones; el Corredor Verde del Río Monelos, que constituye un espacio sorprendente con un canal de agua rodeado por un denso bosquecillo de ribera prácticamente encajonado entre los edificios y que cruza también el Parque do Castelo, donde se intentará recuperar la memoria del desaparecido Castillo de San Diego mostrando lo que reste de sus cimientos o señalando su posición original junto a un amplio estanque y una zona de humedal; y el Parque Central, que contará con una gran superficie con áreas despejadas y otras con arbolado de gran porte, sendas de paseo y deporte, etc. Las reservas de agua serán alimentadas por un pequeño canal con agua del Río Monelos, para evitar el consumo de agua de la red de distribución municipal.
Principales zonas verdes y bulevares con arbolado
Las zonas ajardinadas previstas suponen
un total de 175.000 m2, y el número de árboles plantados en los
parques y vías afectadas por esta transformación será superior a los 4000. La superficie
total de copa será notable, ya que se emplearán muchos ejemplares de especies
de gran porte. Esta unión de calles arboladas y parques resulta muy relevante
para la mejora de la salud ambiental de A Coruña, puesto que la presencia de
vegetación posee numerosos beneficios. Los árboles tienen la capacidad de
eliminar contaminación atmosférica, actuando como sumideros de dióxido de
carbono (un árbol adulto puede absorber hasta 150 kg de CO2 al año)[2], fijando compuestos
órganicos volátiles y contribuyendo a reducir el particulado en suspensión. También
ayudan a combatir la contaminación acústica. Además, el incremento de arbolado
en la ciudad favorece la regulación natural de la temperatura evitando el
efecto isla de calor, pudiendo reducir las facturas de calefacción hasta un 50%,[2] una ventaja con una creciente importancia por la mayor
frecuencia de oscilaciones térmicas extremas a causa del cambio climático.
La creación de zonas verdes con mucho
arbolado, vegetación autóctona y en entornos bastante naturalizados permitirá
la aparición de otras especies propias de esos hábitats (bosque atlántico,
bosque de ribera, humedal…), optimizando el equilibrio de los distintos ecosistemas
y colaborando a preservar la biodiversidad. Existen además estudios que
relacionan la presencia de árboles con menores niveles de estrés y un aumento de
la felicidad de las personas.[3]
La lucha contra la contaminación y el
cambio climático no es sólo una cuestión que deban abordar el gobierno
municipal y otras administraciones públicas, sino que es un asunto en el que es
necesario implicar a toda la población. Por ello, algunas de las medidas para
la protección del medio ambiente contempladas en Porto Aberto poseen también
una relevante función de concienciación ecológica de la ciudadanía.
La más importante de ellas es la creación del Ecomuseo Verde de la Energía en la Medusa, un almacén de carbón para una central térmica altamente contaminante que se convierte en baluarte de las energías limpias y renovables. Además de su labor cultural y educativa, este museo efectivamente producirá energía verde para uso propio y también para otras instalaciones o servicios públicos.
Se reservará un espacio en el Parque Central o en el Parque do Castelo para realizar un compostaje natural al aire libre de todos los restos de poda, hojas secas y hierba cortada de las zonas verdes urbanas. Es una actividad compatible con el entorno urbanizado, puesto que es totalmente segura y no produce malos olores. El compost así generado, de calidad óptima para el crecimiento de plantas se podrá emplear en el resto de parques de la ciudad y también repartir gratuitamente entre los coruñeses que se acerquen al punto de compostaje, donde también podrán recabar información sobre el funcionamiento de este proceso tradicional de reciclaje.
En Porto Aberto también se aborda el problema del Ciclo del Agua con un sistema de gestión de los recursos hídricos más adecuado. Se plantea la posibilidad de usar el agua del Río Monelos, así como del canal que parte de éste, para el riego de las zonas verdes de su entorno. Además, el denso arbolado que cubrirá grandes superficies minimizará la necesidad de un aporte extra de agua en estas áreas, ya que con la única contribución de la lluvia podrán ser autosuficientes.
El Río Monelos vierte sus aguas en la Lagoa do Porto, un espacio con mareas pero sin oleaje, por estar rodeado de diques por los cuatro costados. Con ello se evita que en situaciones marítimas adversas combinadas con mareas vivas, el oleaje pueda invadir el cauce, causando daños en ese frágil ecosistema fluvial.
En la urbanización de los terrenos
portuarios desafectados se dispondrá un sistema diferenciado de alcantarillado
para aguas residuales y pluviales, de modo que sólo las primeras sean dirigidas
a la EDAR Bens para su depuración antes del vertido. Igualmente se modificará
la red de canalización del Río Agrela, que actualmente vierte hacia Bens, para
añadir su caudal al del Río Monelos y así evitar depurar anualmente más de 10
millones m3 de agua que no necesitan tratamiento.
Los principios de reciclaje y reutilización no sólo se circunscriben a los recursos naturales, Porto Aberto también reutiliza todas las infraestructuras válidas presentes en el área a considerar. Ya durante el período de transformación, mientras no se regenere y reurbanice toda la superficie desafectada, se aprovechan algunas de las naves existentes para diferentes usos por parte de empresas emergentes, artesanos, y participación ciudadana organizada en forma de asociaciones y colectivos. Además se restablecerá el servicio del Tranvía Turístico por su trazado original sin necesidad de reponer los postes de catenaria retirados en el entorno de las Murallas del Mar, o se llevará a través del Parrote y cruzando la Marina y los Cantones hasta la zona del Intercambiador Central de transporte y nueva Terminal de Cruceros en Calvo Sotelo. Igualmente se creará la Biblioteca Municipal “Mirador de los Castros”, mediante una sencilla adaptación del voladizo del oleoducto que discurre por el límite del barrio de los Castros. Este sector de la ciudad también se conectará con el Muelle Petrolero con una pasarela peatonal elevada, la Pasarela del Oleoducto, que salva la vía ferroviaria y la calzada contigua, aprovechando la estructura actualmente existente para el cruce del oleoducto.
Según se expone en diferentes apartados de la presente memoria, Porto Aberto reutiliza con diversos y originales usos los Silos de Cementos de Cantábrico, la Lonja del Gran Sol y los almacenes situados en paralelo a ésta, las cubiertas de hormigón de la Lonja de Camiones, la Medusa, los pantalanes petroleros o el antiguo cierre y puertas del puerto. También se aprovecha la reubicación de la Biblioteca Provincial para reorganizar el edificio del Teatro Rosalía para la creación del Centro Municipal de Artes Escénicas.
[1]
F. Salbitano, S. Borelli, M. Conigliaro, Y. Chen, Guidelines on urban and peri-urban forestry, FAO Forestry Paper,
178 (2016) Food and Agriculture Organization of the United Nations
[2] Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Construir ciudades más verdes: nueve beneficios de los árboles urbanos,
http://www.fao.org/zhc/detail-events/es/c/455658/ (consultado el 17/10/2018)
La mayor parte de los tráficos
portuarios se trasladarán al Puerto Exterior construido en Punta Langosteira. Sin embargo el sector pesquero se mantiene en la ciudad ocupando parte de la Dársena de la Marina, los Muelles de Linares Rivas y del Este, y la Dársena de Oza. También se reserva el Muelle del Centenario para el tráfico de contenedores.
La Plataforma de Investigación e Innovación Marítimo Pesquera (PIIMP) nace con el fin de modernizar las técnicas extractivas y de transformación, solventar los problemas que presenta el sector, y ofrecer nuevas oportunidades de negocio. La creación de un importante polo tecnológico suele llevar aparejada la aparición de otras empresas relacionadas que aprovechan las sinergias existentes para su crecimiento. Igualmente, la existencia de un instituto de investigación en el campo en permanente desarrollo de las energías renovables y baterías, asociado a un banco de pruebas para prototipos y modelos innovadores en energías eólica y undimotriz, pretende atraer empresas y centros de I+D+i en sectores afines. Es por ello que Porto Aberto contempla la posibilidad de incrementar la superficie dedicada a estas actividades según determine la demanda.
En el proceso de transformación previsto están proyectadas varias naves que servirán como vivero de empresas y para el uso de artesanos. En ambos casos se pretende afianzar y desarrollar estas actividades, de modo que acaben formando parte de la ciudad de manera indefinida. Del mismo modo se podría intentar atraer inversores privados, empresas o entidades financieras para crear una aceleradora de empresas, con el fin de desarrollar proyectos innovadores locales que precisen de apoyo financiero para consolidarse.
La transformación propuesta en Porto Aberto supone un plan ambicioso, y a pesar de que se han contenido los gastos, la intervención global tendrá un coste elevado. Se han evitado soterramientos y cruces a distinto nivel, aunque se podrían plantear en un futuro de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria y a un estudio sobre su necesidad. También se pretenden reutilizar todas las construcciones adecuadas, asignándoles los usos más compatibles a su estructura, de modo que su transformación sea sencilla y económica, pero logrando al mismo tiempo resultados tremendamente atractivos. En cualquier caso, para sacar adelante todas las iniciativas expuestas será precisa una inversión importante. Por ello se pretende combinar el espacio público y los equipamientos con otras superficies destinadas a usos privados, que permitirán lograr ingresos con los que pagar el resto de la intervención. Según se describe en la sección sobre el Río Monelos, el desvío del cauce del Río Agrela para unir sus aguas con éste, además de ser una distribución mucho más adecuada desde un punto de vista ambiental, supondrá un ahorro anual próximo a los tres millones de euros, que ayudarán a equilibrar las cuentas municipales y a facilitar la inversión necesaria para Porto Aberto.
Porto Aberto es una propuesta que pretende darle uso desde el primer momento a la mayor parte del espacio portuario desafectado. Para ello, según se explica en detalle en la Sección 9, Secuencia Temporal de la Transformación Portuaria, se destinarán grandes naves para la utilización de diferentes colectivos ciudadanos (como lugar de reuniones, para realizar actividades, etc). De modo similar, otras naves serán empleadas para acoger talleres de artesanía, como vivero de empresas y como aceleradora de startups.
Aunque la ubicación propuesta para todo
ello es temporal, puesto que con el tiempo las naves deberán ser sustituidas
según avance la transformación, los usos pueden convertirse en permanentes. Las
actividades populares que se mantengan durante ese largo período de espera
serán reubicadas a nuevas construcciones adaptadas al uso previsto. Sin
embargo, las ocupaciones que no hayan logrado sobrevivir simplemente
desaparecerán, en una especie de selección natural, según los intereses propios
de la ciudadanía.
Igualmente, a las empresas y artesanos
que logren estabilizar su actividad y dar continuidad a su proyecto, se les
ofrecerá la oportunidad de trasladarse a los edificios de servicios que se
vayan construyendo, con la intención de crear un importante polo empresarial en
sectores muy diversos.
El proyecto de Porto Aberto reserva la mayor parte del espacio para usos públicos y equipamientos. Se crearán grandes áreas peatonales y recreativas a lo largo de todo el ámbito de la intervención, entre ellas dos amplios parque arbolados en la zona de San Diego (el Parque Central y el Parque do Castelo), así como zonas verdes para el disfrute y descanso, recuperando el acceso a 2.9 km de litoral antes vedado al ciudadano y también devolviendo el protagonismo al agua en múltiples formas, no sólo en el borde marítimo, sino también a través de estanques, fuentes, canales y el Río Monelos.
Usos del suelo y esquema básico de movilidad
Los equipamientos tienen una importancia muy especial en Porto Aberto. Por un lado las dotaciones de servicios propias de un nuevo barrio, como centros escolares desde guardería hasta bachillerato, centro de salud, biblioteca municipal, y centro de día. Por otro lado se crearán infraestructuras singulares, con nuevos usos que complementan pero no solapan a los ya existentes en la ciudad. Se pueden mencionar la Plataforma de Investigación e Innovación Marítimo Pesquera (PIIMP), Éxodo. Museo das Migracións, el Ecomuseo Verde de la Energía (EVE), el Museo Ártabro de la Navegación (MAN), la Lagoa do Porto y la posibilidad de integrar el Museo de la Automoción e Historia de la Fundación Jorge Jove. Igualmente se cambiará la sede de la Biblioteca Provincial y se aprovechará este traslado para crear el Centro Municipal de Artes Escénicas. Por último, también es necesario considerar las instalaciones deportivas para el uso de todos los coruñeses. Inicialmente se proyectan 2 campos de fútbol, 4 canchas de tenis, instalaciones cubiertas para la práctica del pádel, un nuevo puerto deportivo junto a la Escuela Municipal de Deportes Náuticos, una base de paddle surf, remo y kayak, 3,7 km de carriles bici segregados y además circuitos biosaludable, running y de ejercicio intenso en los parques.
La
principal transformación en esta zona será la recuperación de la integridad de
las Murallas del Mar, suprimiendo la rampa que discurre por el costado del Hospital
Abente y Lago, y sacando a la luz todo el lienzo de muralla actualmente
enterrado. La zona en la que se pretende actuar supone un espacio
extraordinario con ambas construcciones defensivas, Murallas del Mar y Baluarte
de San Carlos, a muy poca distancia.
Para
poder suprimir este vial se reorganiza el tráfico de O Parrote. En particular se
modifica el final de línea de los buses urbanos, llevándolo por la calle San
Francisco, y se permite el acceso de vehículos al hospital por la calle
Maestranza. Además se simplifica la circulación or el borde litoral al
desaparecer el cruce actual.
También se reintegra a uso público la superficie de La Solana ocupada por aparcamiento (con la posibilidad de que la empresa concesionaria pueda construir uno subterráneo) y se crea un parque, Atrio da Cidade, con una pequeña laguna delante de la muralla para rememorar su pasado. Los accesos peatonales hacia el hospital y el Jardín de San Carlos se mantienen con un ascensor en un punto próximo al baluarte, y una pasarela y rampa sobre el estanque de agua y a través de la Puerta de San Miguel, respectivamente. Con el fin de realzar todo el patrimonio del área, se recupera el carácter insular del Castillo de San Antón convirtiendo en puente el espigón que actualmente lo une a tierra.
Se plantea el restablecimiento del Tranvía Turístico mediante la adaptación de los tranvías históricos a un funcionamiento tipo híbrido (un motor de combustión acoplado a un generador que alimenta el motor eléctrico), por baterías, o alimentación por el suelo (tercer carril semienterrado), con el fin de mantener sin catenaria el pequeño tramo frente a las murallas para evitar el impacto visual de los postes en esta zona delicada. Se propone igualmente otra opción de futuro (es la reflejada en el plano general de la actuación), en la que el Tranvía Turístico llega hasta Puerta Real por el interior del recinto amurallado, con el fin de evitar la sobrecarga de aparcamiento y túneles de O Parrote, y continúa por las avenidas de Montoto y Marina, los Cantones y calle Sánchez Bregua hasta la Plaza de Ourense, con la parada final próxima al nuevo Intercambiador Central de transporte y la Terminal de Cruceros prevista en Calvo Sotelo.
Estos muelles quedarán totalmente liberados para usos públicos, aunque se reserva el borde litoral del Muelle de Calvo Sotelo para el uso de cruceros, restringiendo el acceso por medio de un foso de agua perimetral. Se plantea una solución similar en el Muelle de Trasatlánticos, y se crean una nueva Terminal de Cruceros y una Estación Marítima para transporte de pasajeros.
Se trasladan las oficinas de Portos de Galicia a la nueva Terminal de Cruceros y se comunican los Jardines de Méndez Núñez con los nuevos Jardines del Mar en el Muelle de Batería. Esta zona verde también englobará el edificio de la Delegación del Gobierno, y junto a éste se crea un intercambiador de viajeros para el servicio de cercanías por tren-tram, el transporte público metropolitano y los buses urbanos. Esta solución es posible gracias a que se reorganiza totalmente el tráfico del área, mejorando las actuales intersecciones de Plaza de Ourense y la intersección a desnivel de Avda. de Linares Rivas.
Además de la nueva Terminal de Cruceros, en el Muelle de Calvo Sotelo se construirá un hotel. Éxodo. Museo das Migracións se instalará en los Silos de Cementos del Cantábrico y también se trasladará la Biblioteca Provincial a una nueva sede. En el espacio liberado junto al Teatro Rosalía de Castro se plantea el Centro Municipal de Artes Escénicas. La antigua grúa portuaria se mantiene aunque ligeramente desplazada de su posición actual.