La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su programa para la Red Europea de Ciudades Saludables[1] propone un desarrollo y planeamiento urbano centrado en las personas. Esta visión se desarrolla en múltiples ámbitos, algunos de ellos de directa aplicación en la transformación del área portuaria, como son la existencia de suficientes zonas verdes así como espacios de descanso y actividades recreativas. Existen números estudios que demuestran que las políticas que promueven el uso ciudadano del espacio público reportan importantes beneficios para la salud, facilitando la actividad física[2] y proporcionando un bienestar emocional,[3] haciendo las ciudades más habitables y saludables.
A Coruña es una ciudad situada en un municipio de pequeño tamaño y con una elevada densidad de población, lo que se traduce en una reducida relación de superficie verde por habitante. Los espacios verdes de gestión municipal suponen un área total próxima a las 150 ha,[4] mientras que la población alcanza los 244.099 habitantes empadronados,[5] lo que supone un valor ligeramente superior a 6 m2 per cápita.

Hace ya 50 años la OMS incluía en un informe la necesidad de planificar las áreas urbanas incluyendo suficientes espacios verdes y de esparcimiento,[6] con una superficie de 10 a 15 m2 de zona verde por habitante distribuidos equitativamente en relación a la densidad de población (algunas fuentes hacen referencia a un mínimo de 9 m2, aunque ambos datos no han podido ser contrastados con el documento original), un valor que incrementan estudios posteriores de otros organismos y que es considerado uno de los principales indicadores de calidad de vida de las ciudades. En A Coruña este parámetro se encuentra muy alejado de los valores recomendados, aunque existen planes para el establecimiento de nuevos espacios verdes en la ciudad (Parque del Observatorio, Bosque de Breogán, etc) que permitirán mejorar ligeramente la cifra de superficie verde por habitante.

Existen otros aspectos importantes de las áreas verdes además de su extensión total. La recomendación europea es que cualquier ciudadano debería tener a menos de 300 m de su domicilio algún espacio verde superior a 5000 m2 para poder practicar cómodamente ejercicio físico durante 30 minutos.[7] Sin embargo, la mayoría de los grandes parques de la ciudad se disponen en localizaciones periféricas, alejados de las zonas de alta densidad poblacional y con poca integración en la malla urbana, y además casi todos los espacios verdes son de superficie reducida (el 85% de estos espacios tienen dimensiones inferiores a 5000 m2)[7].
El número de árboles también supone un importante indicador de sostenibilidad y calidad de vida en las ciudades. La OMS recomienda la proporción de un árbol por cada tres habitantes en las ciudades. Según el Inventario de Arbolado municipal realizado en el año 2015[8] existían 15.453 ejemplares, lo que supone una proporción de 16 ciudadanos por árbol, muy lejos de la recomendación. Este número insuficiente de árboles se mantiene en todos los distritos de la ciudad. El Plan de Expansión de Arbolado ha permitido incrementar esta cifra en los últimos años, pero sigue muy alejada del valor aconsejado.

Porto Aberto ayudará a corregir el
desequilibrio actual. Las nuevas zonas verdes darán servicio no sólo a la
población que se asentará en el área, sino que también servirán para el
esparcimiento de todos los coruñeses, aportando un uso diferenciado gracias a
sus particulares características. La distribución de las principales zonas
verdes en el área de San Diego establece una íntima integración de
parques y jardines en la trama urbana, complementadas con otras zonas
peatonales en las que el arbolado y distintos tipos de ajardinamiento también
se encuentran muy presentes.
[1] World Health Organization, Regional Office for Europe. European Healthy Cities Network. http://www.euro.who.int/en/health-topics/environment-and-health/urban-health/who-european-healthy-cities-network/ (consultado el 22.10.2018).
[2] Organización Mundial de la Salud. (2010). Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud. Ginebra, Suiza: Ediciones de la OMS.
[3] Y. Rydin, et al. Shaping cities for health: complexity and the planning of urban environments in the 21st century. The Lancet Commissions, (2012) 379, 2079-2108.
[4] Martínez, P. J. Tesis doctoral “Infraestructura verde, salud pública y actividad física. Evidencias de su relación. Caso de estudio: La Coruña, España (2016).
[5] Instituto Galego de Estatística. Padrón Municipal de Habitantes a 01.01.2017 (2018).
[6] Organización Mundial de la Salud. Informe Técnico Nº 297: Cuestiones de higiene del medio relacionadas con la ordenación urbana y la urbanización (1965).
[7] Tarzia, V. European Common Indicators: Towards a Local Sustainability Profile; Final Project Report. Milano, Italy (2003) Ambiente Italia Research Institute.
[8] Ayuntamiento de A Coruña. Inventario de Arbolado. (2015) A Coruña.




























