En Porto Aberto la movilidad de A Coruña se ve mejorada a través de múltiples iniciativas tanto en los terrenos liberados del puerto como en zonas adyacentes.

La zona de las Ánimas verá una gran reorganización espacial para recuperar la traza original de las Murallas del Mar. De este modo, se suprime la rampa de acceso hacia el Baluarte de San Carlos, lo que permitirá que las murallas en esta zona recuperen su integridad. Esta modificación implica variaciones del tránsito de vehículos y peatones y una simplificación del tráfico con el fin de mejorar la movilidad, creando un acceso directo desde el Paseo Marítimo de Orillamar hacia el Túnel de O Parrote, siguiendo el trazado de los raíles del Tranvía Turístico.

El acceso peatonal se garantizará por medio de un elevador, que ya estaba previsto junto a la Fundación Luis Seoane pero que podría instalarse en este punto, y también a través de la Puerta de San Miguel sólo en el caso de que sea posible la creación de una rampa de acceso, sobrevolando la escalera original respetando y conservando todos los elementos patrimoniales.
Las líneas de buses urbanos con final en el Hospital Abente y Lago modificarán ligeramente su ruta para acceder a través de la calle San Francisco, cuyo pavimento deberá ser reforzado, hasta el solar del demolido edificio de la Jefatura de Sanidad Militar, donde se habilitará un espacio para dar la vuelta. La parada término de las líneas se ubicará en esta misma calle, en el lateral del centro médico y a la misma cota que éste para mejorar la accesibilidad de personas mayores o con problemas de movilidad. Con esta actuación se logrará además liberar la calle San Francisco de todos los vehículos que a diario estacionan indebidamente en ella.
Se debe garantizar también el acceso de ambulancias y vehículos privados a la entrada del centro hospitalario. Los servicios de emergencias pueden emplear las rutas de circulación restringida de la Marina y O Parrote, pero además se establecerá un acceso al hospital a través de la Calle Maestranza. Un sistema semafórico para permitir el tráfico en sentidos alternativos en el tramo más estrecho, con preferencia de paso en el sentido actual, será suficiente para crear un acceso para vehículos médicos y particulares exclusivamente al Hospital Abente y Lago.

El cruce de Plaza de Ourense y la intersección a desnivel de las Avenidas de Alfonso Molina y de Linares Rivas se modifican totalmente en una actuación conjunta para así hacerlas más permeables, con un menor impacto visual y con costes muy contenidos, sin recurrir al soterramiento de viales. Los tráficos en los ejes Avda. Linares Rivas ➙ Avda. Alfonso Molina y Avda. Primo de Rivera ➙ Avda. del Puerto son directos, mientras que para otras alternativas será necesario utilizar las nuevas intersecciones. De este modo la circulación debería ser más fluida que en la actualidad a la vez que se permiten trayectos que actualmente son imposibles de manera sencilla: Avda. Arteixo ➙ Avda. del Puerto, Calle Sánchez Bregua ➙ Avda. del Puerto y Avda. Alfonso Molina ➙ Avda. Primo de Rivera.
Esta actuación también favorece la movilidad peatonal al permitir ampliar la superficie de las aceras en todo el frente urbano afectado. Asimismo, se incluyen carriles exclusivos para bicicletas, patinetes eléctricos y similares, y también en esta misma zona se crea una de las infraestructuras más importantes para la futura movilidad de la ciudad y su área metropolitana: el Intercambiador Central de Plaza de Ourense.

Porto Aberto plantea un servicio de tren-tram con material rodante adecuado para circular tanto por el casco urbano como por el exterior de la ciudad. Este servicio conectará el centro de ésta con su área metropolitana, universidad, hospitales y algunos de los polígonos industriales más importantes del cinturón urbano aprovechando los raíles existentes hasta las proximidades de la Plaza de Ourense, en donde se construirá un apeadero con marquesina que servirá de estación término. A ambos lados se crearán paradas del servicio de transporte metropolitano, en sentido entrada a la ciudad para Llegadas y en el sentido contrario para Salidas, de modo que los autobuses podrán parar ahí a dejar viajeros, girar en Entrejardines (donde pueden realizar esperas para ajustarse al horario si es necesario) y volver a parar para recoger viajeros. Asimismo, se creará también una parada de buses urbanos para poder realizar trasbordos entre los diferentes servicios de transporte.

A poca distancia del Intercambiador Central, en el Muelle de Batería, se proyecta una Estación Marítima para el transporte de pasajeros a diferentes destinos en la Ría de A Coruña y Golfo Ártabro. De este modo se facilitará la coordinación entre distintos tipos de transporte público.

En el área de los Muelles de San Diego y Petrolero se ha creado una gran avenida para prestar servicio al tráfico interior de la zona y al tráfico portuario. El Bulevar de San Diego discurre a lo largo de las vías ferroviarias, para así facilitar la integración de éstas. Otro apeadero de tren-tram está previsto en San Diego para mejorar la integración del nuevo barrio en la ciudad. Hasta ese punto debería circular una futura línea de tranvía que discurra a lo largo de la Ronda de Outeiro, conexionando A Coruña en sentido transversal al tren-tram y las principales avenidas de acceso a la ciudad. Así se enlazarán tanto el nuevo servicio de cercanías como la Estación Intermodal de San Cristóbal con los barrios populosos de Agra del Orzán, los Mallos, Sagrada Familia, Ventorrillo y hasta Los Rosales.

Todas las avenidas con ancho suficiente se convierten en cómodos bulevares con arbolado y amplio espacio peatonal. También se crean carriles de servicio que contribuyen a mejorar la movilidad de dos formas distintas. Por un lado separan el tráfico local, que circula más lentamente realizando giros o buscando aparcamiento, del tráfico de paso, que es más ágil. Por otro lado, este tipo de carriles impiden el estacionamiento en doble fila, tan habitual en las vías amplias de A Coruña y que reduce el número de carriles operativos causando retenciones.
La creación de aparcamientos disuasorios en el Muelle Petrolero, que posteriormente se irán sustituyendo por nuevos aparcamientos en posiciones más exteriores a la ciudad, pueden tener un gran impacto en la movilidad, haciendo que muchos conductores estacionen aquí sus vehículos y continúen su viaje en transporte público, ya sea en buses lanzadera o en el servicio de tren-tram cuando esté operativo. Este sistema ferroviario, la mejor coordinación del transporte público metropolitano con el transporte urbano, el servicio de transporte marítimo y la red de aparcamientos disuasorios evitarán diariamente el acceso de miles de vehículos al centro de la ciudad. Esta propuesta no sólo favorece la circulación rodada, sino que Porto Aberto también promueve los traslados a pie o en bicicleta (y similares), creando grandes bulevares en vías ya existentes y varios kilómetros de nuevos paseos marítimos y corredores peatonales. En todas las áreas se contempla también la presencia de carriles bici segregados del resto de tráficos, así como calzadas compartidas en zonas de menor tráfico, o zonas de paseo con circulación lenta de los ciclistas y preferencia del peatón.





